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El mediador

Fue nuestro profeta, Aristóteles, el que comenzó a escribir sobre política. ¿Qué era para Él y sus contemporáneos la Política? Una ciencia que fuese acumulando conocimientos y después enseñase a los seres humanos a gobernar de forma técnica sus ciudades, (Polis = Ciudad), de ahí lo de Política y políticos.

Una vez que comienza la vida sedentaria, y el funcionamiento ordinario de las ciudades, una de las primeras necesidades que se le presenta a la humanidad, ante su deseo de poner orden en su entorno, es establecer unas medidas regulares para el comercio.

Ya han llegado las fechas tan señaladas en nuestro calendario, por eso, de todo corazón, os deseo a todos: ¡FELIZ AÑO 2019, FELIZ NAVIDAD!

Desde el mismo momento que despertó la conciencia humana su primer deseo fue intentar aplicar el mejor Orden posible al tremendo Kaos que tenía enfrente.

Ya se ha expresado claramente en el artículo dedicado a la visión adolescente que la humanidad, como Especie, en lo que se refiere a la evolución de su mente y forma de pensar y evaluar, corresponde a la de un adolescente medio. Quizá a lo que los técnicos denominan, un adolescente tardío. Esta termina a los veinticuatro años. Como grupo pensamos y actuamos como un joven de veinte a veintidós años lo haría.

Cuando ya estamos ante la mirada de un joven de ambos sexos, que siente deseos sexuales y aún no sabe cómo enfrentarse al nuevo mundo que se le presenta.

Para los griegos Logos era la palabra. La palabra con la que se creaba el orden del mundo. Eso ha llevado a que los primeros escritos cristianos hayan llamado a ese Logos el Verbo, el Verbo era dios y se hizo Hombre, rezan nuestros escritos.

Ya hemos explicado en los artículos anteriores, a grandes rasgos, como funciona nuestro mundo. Como todo grupo social necesita un liderazgo, y los liderazgos que nos han traído hasta aquí se han agotado sin que quede ninguno válido, ahora necesitamos uno nuevo.

En todas las ocasiones en que se suscita una tertulia informal acerca de nuestras creencias, me encuentro habitualmente con varios interlocutores que al decirles que ni eres Cristiano ni marxista, o ni Liberal, te preguntan con cierto asombro… ¿Entonces, tú en qué crees?

Ya es conocido que diversas religiones, tan antiguas como las nacidas de los libros Veda, hace más de tres mil años, han dejado claro, pero en forma de creencia, que todos los seres humanos éramos la misma Especie, y que todos nacimos hijos de la misma Madre tierra.

Mientras la humanidad, en su visión de especie, actuó con mirada y ensoñación infantil, lo hizo al amparo de sus dioses. El ser humano por sí mismo no podía conocer ni decidir nada…

Por tal entendemos la de aquella persona que se siente responsable de sus decisiones y trata de adoptar las mismas basándose en los mayores y mejores Conocimientos posibles.

Son miles los libros escritos acerca de estas dos cuestiones. El Islam fue el primero, en el siglo X, en Bagdad, y el Cristianismo dos siglos y medio más tarde, ambos fracasaron en esta cuestión porque se rechazó la razón –palabra que elevó a lo más alto Tomás de Aquino en el París de 1.250- para permanecer el Mito.

Es cierto que ahora lo escribimos con letras latinas, Caos. Pero he querido mantener la posible escritura griega, en la que no cabe la C, y por eso le denomino, Kaos.